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Cardiff 2017. La Juventus llegaba a la final con la mejor defensa del torneo, Buffon en estado de gracia y un equipo que había eliminado al Barcelona en cuartos. El Real Madrid ganó 4-1 y yo me quedé con la sensación de haber visto una maldición en acción. Nueve finales perdidas en la historia del club. Nueve noches donde la Vecchia Signora se quedó a un paso de la gloria. Dos títulos de Champions League no hacen justicia a la grandeza de un club que ha dominado Italia durante décadas pero que en Europa ha encontrado un rival inesperado: la suerte.
La Juventus ha disputado más finales de Champions League que cualquier otro club italiano excepto el Milan. Pero mientras los rossoneri ganaron 7 de sus 11 finales, la Juve solo ha ganado 2 de 11. Once finales de la competición se han decidido por penaltis a lo largo de la historia, y la Juventus perdió dos de ellas. Los números cuentan una historia de talento constante y resultados inconsistentes.
En este análisis voy a explorar los dos títulos de la Juventus, las nueve finales perdidas que marcaron al club y el paso de Cristiano Ronaldo por Turín buscando romper la maldición europea.
Los 2 Títulos de la Juventus
El primer título europeo llegó en 1985 con circunstancias que nadie querría recordar. La final contra el Liverpool en el Estadio de Heysel quedó marcada por la tragedia que mató a 39 aficionados antes del partido. Michel Platini marcó el gol de la victoria desde el punto de penalti, pero aquella Copa de Europa siempre estará manchada por lo que ocurrió fuera del campo.
Platini era el líder de aquella Juventus. Tres Balones de Oro consecutivos vistiendo la camiseta bianconera, el mejor jugador del mundo en su época. El equipo de Trapattoni había ganado todo en Italia y necesitaba Europa para confirmar su grandeza. Lo consiguió en las peores circunstancias posibles.
El segundo título llegó once años después, en 1996. Final contra el Ajax en Roma, empate a uno en el tiempo reglamentario y victoria en los penaltis. Peruzzi paró el lanzamiento de Davids y la Juventus levantó su segunda Copa de Europa con un equipo que incluía a Vialli, Del Piero y Deschamps. Lippi había construido un equipo equilibrado que parecía destinado a dominar Europa durante años.
Lo que vino después fue una sucesión de decepciones. Tres finales consecutivas entre 1997 y 1998, todas perdidas. El Borussia Dortmund ganó la primera con goles de Riedle y Ricken. El Real Madrid se llevó la segunda con un gol de Mijatovic. Aquella generación dorada nunca completó su potencial europeo.
El Club con Más Finales Perdidas
Nueve finales perdidas. Ningún otro club ha acumulado tantas derrotas en el partido decisivo de la máxima competición continental. La primera llegó en 1973 contra el Ajax de Cruyff, cuando el fútbol total holandés arrolló al catenaccio italiano. Rep marcó el único gol del partido y la Juventus empezó una relación complicada con las finales europeas.
Hamburgo 1983 fue especialmente dolorosa. La Juventus de Platini, Boniek y Rossi era favorita absoluta contra el Hamburgo de Magath. Un gol de Magath decidió el partido y privó a aquella generación de su primer título europeo. Dos años después llegaría Heysel, pero el sabor amargo de Atenas nunca se olvidó.
Las tres finales consecutivas perdidas entre 1997 y 1999 definieron una era. El Borussia Dortmund en 1997, el Real Madrid en 1998, el Manchester United en 1999. Tres equipos diferentes, tres derrotas que dejaron cicatrices profundas. Del Piero, Zidane, Inzaghi. Jugadores de primer nivel que nunca pudieron levantar la Orejona con la camiseta de la Juventus.
La derrota de 1998 contra el Real Madrid fue particularmente cruel. La Juventus dominó largos tramos del partido en Amsterdam, pero un gol de Mijatovic en el minuto 66 decidió la final. Zidane, que dos años antes había sido clave en la victoria de penaltis contra el Ajax, no pudo evitar otra decepción europea. El francés terminaría marchándose al Real Madrid, donde ganaría la Champions que la Juventus le había negado.
El siglo XXI trajo más de lo mismo. Final perdida contra el Milan en 2003 por penaltis, con Buffon incapaz de detener los lanzamientos de sus compatriotas. Final perdida contra el Barcelona en 2015 con un equipo que había llegado invicto a Berlín. Final perdida contra el Real Madrid en 2017 con una goleada que dolió especialmente. La Juventus sigue buscando su tercera Champions mientras las derrotas se acumulan.
Lo que hace única la historia de la Juventus en Europa es precisamente esa capacidad de llegar siempre a las últimas rondas sin terminar de conquistar el título. Once finales en total, solo dos victorias. Un ratio de éxito del 18% que contrasta dramáticamente con el dominio absoluto que el club ejerce en Italia, donde los scudetti se acumulan temporada tras temporada.
Cristiano Ronaldo en la Juve Europea
Cristiano Ronaldo es el máximo goleador histórico de la Champions League con 141 goles en 187 partidos. Cuando llegó a la Juventus en 2018, el objetivo era claro: romper la maldición europea del club con el mejor goleador que la competición ha conocido.
La contratación de Ronaldo fue la apuesta más cara de la historia del club. Más de 100 millones de euros de traspaso más un salario que duplicaba al del siguiente jugador mejor pagado de la plantilla. La Juventus sacrificó equilibrio financiero por la posibilidad de ganar la Champions. El plan no funcionó.
Las tres temporadas de Ronaldo en Turín trajeron números impresionantes en la Champions. 14 goles en 23 partidos, incluyendo un hat-trick memorable contra el Atlético de Madrid en octavos de final de 2019 que remontó una eliminatoria que parecía perdida. Pero los títulos no llegaron.
La Juventus cayó en cuartos de final en 2019 contra el Ajax de Ten Hag, en octavos en 2020 contra el Lyon y en octavos en 2021 contra el Porto. Eliminatorias donde Ronaldo marcó pero el equipo no acompañó. La inversión millonaria en el portugués no se tradujo en éxito europeo, y su marcha en 2021 dejó al club con las manos vacías.
El fracaso con Ronaldo ilustra un problema más profundo. La Juventus construyó equipos alrededor de estrellas individuales esperando que el talento compensara las carencias colectivas. Con Ronaldo, con Del Piero, con Zidane. El resultado siempre fue el mismo: competitividad sin títulos. La Champions exige más que individualidades.
La historia de Ronaldo en la Juventus resume la relación del club con la Champions. Talento indiscutible, expectativas máximas, resultados decepcionantes. Mientras tanto, los dos títulos de 1985 y 1996 permanecen como único consuelo para un club que en Italia no tiene rival pero que en Europa sigue buscando su lugar entre los grandes ganadores de la Champions League.